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Seguridad Vial

¿Desde cuándo llevan ABS los coches?

Una de las situaciones que más riesgo representa es frenar bruscamente con el coche, sin embargo, hasta el 01/07/2004 no se empezaron a fabricar los turismos en Europa con ABS, entonces ¿qué sucedía antes?

Fue en 1936 cuando la compañía Bosch patentó por primera vez la idea.  Su objetivo era dificultar el bloqueo de las ruedas durante una frenada brusca, aumentando la seguridad. Pero no fue hasta el año 1978 cuando la firma pudo desarrollar un dispositivo eficaz y listo para su comercialización, ya que hasta entonces no se contaba con la tecnología necesaria para que el sistema realizara todos los cálculos de forma rápida.

Por seguridad, 26 años después, la implementación de ABS se volvió obligatoria en todos los turismos fabricados en la Unión Europea.

¿Qué es el ABS?

El ABS, en ingles Anti-lock Braking System, es conocido como el sistema antibloqueo de frenos que impide que las ruedas pierdan tracción y acaben derrapando sin poder tomar el mando de dirección.

Dependiendo si tu coche tiene ABS debes frenar de modo distinto. En un coche sin ABS, la forma de no bloquear las ruedas es pisar fuertemente el pedal del freno y soltarlo repetidas veces para evitar el sobrecalentamiento del freno. En cambio, en un coche con ABS es el propio sistema de control el que decide cuánta presión va a ejercer sobre el freno para que no se lleguen a bloquear las ruedas. No te asustes si notas en el freno como sube y baja el pie ligeramente, es así como funciona el ABS.

Hoy en día un porcentaje muy elevado de los vehículos que se fabrican en el mundo ya están equipados con ABS de serie. Además, este porcentaje asciende al 100% cuando hablamos de turismos fabricados en la Unión Europea, ya que desde el 1 de julio de 2004 es obligatorio que todos lo incorporen de serie.

¿Cómo funciona el ABS?

El funcionamiento del ABS es simple. Cuando se pisa el pedal del freno, se empuja un líquido que transmite su presión a los frenos de las ruedas. Si las ruedas se bloquean, basta con bajar un poco la presión para que estas se desbloqueen y vuelvan a girar. Para ello, cada rueda cuenta con un sensor de revoluciones conectado a la unidad central de control eléctrico del ABS, que compara constantemente el número de vueltas de las cuatro ruedas y la velocidad real del vehículo. Estas electroválvulas son las que abren el paso de líquido y liberan el freno de las ruedas.

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