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Conducir con niebla… ¡mucha prudencia!

La niebla, esa situación atmosférica peligrosa y traicionera que reduce la visibilidad y la adherencia, aumentando considerablemente el riesgo de colisión.

Cómo conducir con niebla

Ante estas situaciones, debemos recordar algunas reglas básicas:

  • Reducir la velocidad, adecuándola a las circunstancias, para que sea posible detenerte dentro de tu campo de visión.
  • Aumenta la separación frontal para evitar alcances: a 50 km/h y con suelo mojado, un coche necesita al menos 30 metros para detenerse.
  • Si la niebla es muy densa: abandona la vía y espera a que despeje, no te empeñes en continuar.
  • Evita los adelantamientos, especialmente en vías de doble sentido.
  • En autovías o autopistas con circulación densa, mantén una distancia de seguridad mayor porque nunca sabemos qué va a hacer el vehículo que nos precede.

Generalmente, ante una conducción con niebla, la iluminación principal de nuestro vehiculo (posición, cruce, carretera) será insuficiente  y necesitaremos añadir las luces antiniebla, que ante situaciones en las que la visibilidad disminuye contribuirán a ver  y ser visto algo mejor.

1 Aumenta la distancia de seguridad
Si al conducir te encuentras con niebla, disminuye progresivamente la velocidad para adaptarla a las nuevas condiciones de visibilidad. Te recomendamos que no lo hagas de forma brusca, porque debes tener en cuenta al conductor que vaya detrás de tu vehículo. En estos casos, la Dirección General de Tráfico establece la regla 3V: Visibilidad=Velocidad=Vehículo delantero. Esto significa que, por ejemplo, con una visibilidad de 10 metros debemos circular a 10 km/h y separarnos 10 metros del vehículo que va delante de nosotros.

2 Hazte ver con las luces
Con niebla hay que activar la luz de posición las de cruce. La luz antiniebla delantera es opcional la trasera es obligatoria en condiciones de niebla densa. Si consideras que hay opciones de deslumbrar al resto de usuarios de la vía o estar parado en una retención, deberás apagarlas.
Algunos conductores piensas que al encender las largas aumentaran las visibilidad y los otros conductores les verán mejor. Nada más lejos de la realidad. Las luces largas se reflejarán en la niebla y dificultarán aún más la poca visibilidad. Sin olvidarnos de que siempre molestarán al resto de conductores.

3 Siempre por la derecha
Esta regla se extiende, en vías interurbanas, aunque no haya niebla. Pero habiendo niebla, con más razón. Si la niebla es muy densa, toma como referencia la línea continua blanca de la derecha de la calzada. Otra opción es seguir el trayecto del vehículo que te precede, pero recomendamos que no te confíes, porque si el conductor se confunde, tú también.

4 El parabrisas, libre de vaho
En Ponle Freno ya os hemos dado algunas recomendaciones para quitar el hielo de los ‘limpias’. En el caso del vaho os aconsejamos usar los limpiaparabrisas de forma intermitente. Si el vaho está en la parte interior, el truco está en dirigir el aire del ventilador hacia los cristales y , si con esto no basta, siempre podemos abrir las ventanas (a pesar del frío).

5. El freno suave e intermitente
¿Qué significa esto? Que si pisas el freno de forma delicada evitarás que las ruedas se bloqueen y si lo haces antes de lo habitual y de forma intermitente, los vehículos podrán verte con una distancia mayor y así la seguridad aumentará.

6. Baja la música de la radio
Parece un consejo innecesario, pero no lo es. Cuando conducimos con condiciones meteorológicas adversas debemos tener los cinco sentidos activados. Por eso, os recomendamos que bajéis el volumen de la música. De esta forma, cuando la velocidad se reduce, el oído te puede ayudar a advertir la cercanía de un vehículo. Por ejemplo, en los cruces sin visibilidad, si bajas la ventanilla podrás escuchar si viene un coche que no ves.

7. Si dudas, para
Si la niebla es muy densa y apenas queda visibilidad, la mejor opción es parar. Busca un lugar seguro donde esperar ocn el coche hasta que la niebla se disipe. Si en ese momento no encuentras un lugar seguro para parar, hazlo cerca del arcén derecho y enciende las luces de emergencia.

Si necesitaras abandonar el vehículo, deja las luces de emergencia puestas, abrígate, ponte el chaleco reflectante y avisa de tu situación por teléfono .
Para terminar, tenemos una recomendación que sirve para las anteriores: calma. En estos casos la prisa no es buena compañera de viaje. Reduce la velocidad, presta mucha atención a las circunstancias y, si la situación empeora, no dudes en parar.

Luces antiniebla delanteras:

  • Se utiliza en condiciones que disminuyan sensiblemente la visibilidad.
    • No es obligatoria y no la equipan todos los vehículos.
    • También puede utilizarlas de noche en carreteras estrechas (menos de 6,5 m. de ancho) con curvas sucesivas señalizadas.
    • Mal utilizada, deslumbra de frente y reflejada en los retrovisores.

Luces antiniebla traseras:

  • Luz roja intensa, para hacer más visible el vehículo por detrás.
    • Una, a la izquierda o en el centro; o dos, en los bordes exteriores.
    • Obligatoria para automóviles (excepto motocicletas), solo en condiciones desfavorables: con niebla espesa, lluvia muy intensa o fuerte nevada.
    • Apágala en retenciones o si la niebla desaparece para no deslumbrar a los conductores que vienen detrás.

 

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